En estricto apego a la equidad debería ser el día de la no violencia contra la pareja, no solo contra la mujer, pero el mismo nombre lleva implícita una gran carga de manipulación.
Lo cierto es que las mujeres ejercen mucha violencia en sus relaciones pero fechas como ésta ayudan a mantener la idea contraria en la sociedad y contribuyen a fomentar el mito misándrico (odio al hombre) de que el hombre es malo y la mujer es buena, de que el hombre es el verdugo y la mujer la víctima.
Partiendo de esta idea las mujeres no hacen nada por modificar sus actitudes violentas dentro de sus relaciones e incluso justifican el maltrato que ejercen, esta idea ha penetrado tanto en el criterio de nuestra sociedad que los mismos legisladores promulgan leyes cada vez más inequitativas contra el varón.
La realidad es que no conozco a un hombre que no haya sido abofeteado o rasguñado alguna vez por su pareja hablando de violencia física y si nos vamos al maltrato emocional es muy común aguantar actitudes histéricas, amenazas constantes de terminar, crítica corrosiva y el control de la vida social como formas de violencia hacia el varón.
En el caso de los matrimonios no se quedan atrás las amenazas de divorcio o de engaño y la exigencia de control sobre sus finanzas para someter al marido.
Pese a ello y debido a décadas de enculturación feminista la actitud de la sociedad sigue siendo de total negación.




















